Recoger las pelotas amarillas que te caen del cielo

By 30 septiembre, 2020 FRANCISCO REVERT

En aquella época los niños jugábamos en la calle. Recuerdo que los solares en los que hoy emanan bloques de pisos, algunos hemos gestionado en Mediterránea Real Estate, eran nuestros campos de fútbol.

Las porterías las hacíamos con dos montones de piedras. Uno de nuestros solares preferidos estaba justo detrás de la Plaza de la Iglesia donde, además, caían las pelotas amarillas de tenis de las pistas que aún hoy dan respiro al centro de Castelldefels.

Recoger las pelotas amarillas que te caen del cielo

Esas pelotas amarillas que nos encandilaban y venían a nosotros como regalos del cielo, me dieron uno de mis primeros trabajos.

Me di cuenta de que a veces salían algún chico de nuestra edad vestido deportivamente pero no de jugador de tenis a recogerlas. Nosotros entregamos algunas y otras no. Me hice amigo de uno de los chicos y me explicó que venía algunas tardes a recoger pelotas para los jugadores y le pagaban a 40 pesetas por hora.

A mí aquello me pareció una gran oportunidad para no tener que pedir dinero a mis padres para los cuatro caprichos secretos de adolescente y quizás tener la opción aprender a jugar al tenis.

Algo que me hace sonreír cuando me acuerdo, es que luego algunos de los jugadores señores nos invitaban a ir al bar para tomar algún refresco que ellos más tarde, después de pasar por el vestuario, pagarían. Yo siempre me tomaba un Cacaolat, unos días con una Pantera rosa y otros con un Bucanero. Me convertí en el niño de los pastelitos y de la pista 8 donde luego he tenido la oportunidad de jugar muchas veces.

Todo en la vida es una oportunidad. Recoge las pelotas que te caen del cielo

fincasmediterranea

About fincasmediterranea

Leave a Reply